Artículo del blog
En pocas palabras: tu aplicación como imán digital para los clientes
Las aplicaciones ofrecen un valor añadido continuo a sus clientes actuales y nuevos, y sirven como puntos de contacto digitales. De este modo, incluso las empresas de sectores tradicionales pueden destacar. Las aplicaciones ofrecen un valor añadido continuo a sus clientes actuales y nuevos, y sirven como puntos de contacto digitales. De este modo, incluso las empresas de sectores tradicionales pueden destacar.
Los usuarios quieren comunicarse de forma rápida, sencilla y móvil
Nuestro mundo digital nos abre constantemente nuevas posibilidades de comunicación, interacción y diseño de experiencias. «El buen viejo correo electrónico» y también las páginas web de las empresas siguen desempeñando un papel importante en este juego. Sin embargo, se han sumado muchos otros canales que influyen en el panorama general. Ya se trate de clientes, empresas o empleados: las fronteras se difuminan, la interacción es más directa y el intercambio, bidireccional. Y móvil.
Los usuarios de hoy en día quieren estar en contacto de igual a igual e informarse de forma rápida, sencilla y directa, ya sea durante la pausa para el café, mientras hacen la compra, en el tren o en el sofá. El dispositivo más importante para ello es el smartphone: siempre a mano, siempre a la vista, siempre conectado. Y siempre listo para las apps.
En consecuencia, cada vez más personas se comunican entre sí a través de diversas aplicaciones en diferentes comunidades: WhatsApp, Facebook, Instagram, Twitter y otras son los compañeros ideales para intercambiar opiniones, recomendar algo, quejarse o compartir nuevas ideas.
Si una empresa desea aprovechar estos avances, ofrecer aún más comodidad al cliente, reforzar la confianza y mejorar las vías de contacto con sus grupos objetivo, una aplicación propia ofrece posibilidades óptimas: información adaptada al grupo objetivo, contenidos siempre actualizados, compras sencillas, servicio rápido… y todo ello con un solo clic. Sin búsquedas laboriosas, sin diez ventanas del navegador, sin publicidad innecesaria.
Combinar de forma inteligente lo digital y lo analógico con las aplicaciones
Con su propia aplicación, las empresas pueden atraer más atención, fidelizar a los clientes actuales, llegar a nuevos clientes y ser más fáciles de encontrar. Y de forma duradera, ya que lo decisivo es que los usuarios no sean contactados una sola vez, sino que regresen de forma constante y por iniciativa propia.
Esto no solo se aplica a las ofertas en línea, sino también a la carnicería de al lado: cualquier producto, por muy analógico que parezca a primera vista, puede darse a conocer con éxito en el mundo digital, y de hecho debería hacerlo. Porque incluso estas ofertas «conservadoras» tienen su lugar en tiempos de una digitalización en rápido crecimiento y pueden combinarse con valor añadido digital. Sus clientes se lo agradecerán si les ofrece conceptos familiares en formas nuevas, optimizadas y, precisamente, digitales.
Los puntos de contacto ofrecen información y despiertan emociones
Los conceptos habituales giran en torno a los puntos de contacto: se trata de puntos de contacto o interacción entre los clientes y la empresa. La variedad de puntos de contacto era y sigue siendo amplia: antes, los clásicos eran la conversación personal en la tienda, una llamada telefónica con el asesor de clientes y, más tarde, un correo electrónico o un folleto. Hoy en día, también los sitios web, los blogs, las publicaciones en Facebook, etc., son puntos de contacto importantes que una empresa puede influir activamente. Y una aplicación.
Lo decisivo es que, a lo largo del ciclo de vida de un producto, los clientes reciban información de forma continuada en estos puntos de contacto y, al mismo tiempo, se les transmita un mensaje emocional. Así se crea un valioso vínculo entre el público objetivo y la empresa, que resulta beneficioso para ambas partes.
Para guiar a los clientes hacia estos puntos de contacto en el mundo digital, es importante ofrecer un camino claro y breve que se adapte a los hábitos de los usuarios y les suponga un mínimo esfuerzo. Abrir un correo electrónico, realizar una búsqueda en Google o hacer clic en una página web puede suponer hoy en día un clic de más.
La comodidad del cliente es lo más importante en las aplicaciones
Con una aplicación, creas el punto de contacto ideal para tus clientes y los acompañas de forma tan auténtica como discreta. El smartphone ya no es solo para los jóvenes y los que se sienten jóvenes, sino que está siempre a mano para casi todos los grupos de clientes y es un compañero en cualquier situación cotidiana: lo usamos de forma tan consciente como impulsiva cada vez que se nos ocurren ideas, tenemos preguntas o deseos, o queremos intercambiar opiniones.
Los puntos de contacto clásicos ya no son muy compatibles con este comportamiento; sin embargo, una aplicación ofrece todo lo que el usuario moderno necesita: disponible de forma inmediata y sin necesidad de descargas, ofrece una interacción móvil y sencilla orientada a objetivos que invita a una fidelización continua. Poco esfuerzo, mucho contenido, mucho rendimiento, mucho servicio. Cuando el cliente quiera, donde el cliente quiera. Sin tiempos de espera, sin horarios de apertura, sino una experiencia relajada.
Una vez colocada en la pantalla de inicio del smartphone, una aplicación puede proporcionar exactamente la información que los usuarios buscan activamente, o enviar de forma autónoma y proactiva, en la dosis adecuada y bien sincronizadas, indicaciones, noticias y consejos.
Ofrecer un servicio de calidad directamente en el smartphone
Volvamos concretamente al carnicero. Su aplicación representa el punto de contacto ideal para sus clientes:
- La aplicación ofrece a los clientes diversa información sobre la selección de embutidos, las distintas variedades, su preparación y posibles combinaciones seleccionadas. Marketing de contenidos de primera en la fase de preventa, ya que el antiguo punto de contacto solía ser el folleto, que solo tenía una vigencia breve.
- El cliente puede hacer su selección en cualquier momento y lugar: los productos se presentan de forma clara y atractiva y se pueden pedir directamente. Ventas: listo. En el caso clásico, el cliente estaría en el mostrador y, en cuanto le tocara el turno, tendría que hacer su pedido más o menos sobre la marcha, bajo la presión de los clientes que le siguen.
- Tras la entrega o la recogida, la aplicación envía una notificación para asegurarse de la satisfacción del cliente. Este punto de contacto rara vez existía en la posventa. El carnicero podía, en su caso, preguntar a los clientes habituales por el último asado del domingo.
- Si algo no hubiera salido del todo bien, el cliente puede presentar rápidamente una reclamación gracias a la app. El servicio de atención al cliente puede actuar lo antes posible y ofrecer una compensación.
Otras posibilidades interesantes de una aplicación son los comentarios públicos, la información adicional que se envía automáticamente en función de las compras realizadas y el intercambio con otros miembros de la comunidad. Estas y otras características del punto de contacto crean un inmenso valor añadido para sus seguidores y, al mismo tiempo, lo hacen lo más sencillo posible para todos: sin llamadas, sin correos electrónicos, sin una gran cantidad de puntos de contacto ni del personal necesario para gestionarlos.
Su aplicación tiene el potencial de reunir todos los puntos de contacto en un solo lugar, generar un gran alcance, estandarizar procesos y, además, dar un toque digital a la carnicería.
¿Hemos podido darle nuevas ideas? ¿Olemos ofrecerle más sugerencias? Nos alegra mucho, ¡y también nos encantaría que le diera a «Me gusta» o que nos recomendara!
