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5 consejos para que tu nueva tarjeta de fidelidad y de cliente sea un éxito desde el primer momento.
Sí, has leído bien, ¡tarjetas de fidelidad o de cliente! ¿No era eso algo de antes de la era digital, de la época sin teléfonos inteligentes?
No, incluso hoy en día estas llamadas «antiguas tarjetas de fidelidad» se pueden rediseñar y gestionar de forma totalmente digital.
Consejo n.º 1: ideal para negocios con un establecimiento físico local.
Ahorramos mucho papel y el sellado manual. Con tu propia app, puedes ofrecer a tus usuarios y clientes las tarjetas adecuadas directamente desde la app.
Se selecciona rápidamente como módulo en la gestión de la app y es visible directamente como opción del menú en la app, con lo que se supera el mayor obstáculo.
Consejo 2: pero antes de lanzarse con entusiasmo, detente un momento y ten cuidado.
Este instrumento de marketing es uno que requiere una visión a largo plazo. Tras la publicación y la distribución digital, el efecto solo se nota con el tiempo.
Como es sabido, el resultado es una base de clientes más sólida y fiable, en la que definitivamente se debe confiar.
Consejo 3: la distribución del mapa es más fácil de lo que parece.
Con las posibilidades que ofrece la propia aplicación, ya se han adquirido mecanismos para destacar una y otra vez la presencia móvil y ponerla en el punto de mira.
Ahora, con la tarjeta de fidelidad digital, se añade el factor de que las campañas de marketing generales para promocionar la aplicación pueden vincularse a la tarjeta. De este modo, se garantiza inevitablemente un mayor efecto de atracción, en el que la tarjeta de cliente se percibe como un valor añadido adicional y se impulsa aún más la instalación o la descarga de la propia aplicación.
De este modo, los usuarios tienen una razón más para mantener la aplicación en el móvil y abrirla con más frecuencia. Además, la tarjeta está siempre a mano. «Oh, se me ha olvidado» pasa a ser cosa del pasado.
Consejo 4: las diferentes variantes de tarjetas de cliente son sencillas y permiten ver cuál funciona mejor.
Mientras que antes había que imprimir 1000 tarjetas y esperar a ver el éxito en la práctica, hoy en día se puede probar en un santiamén, además de la tarjeta principal, una segunda o tercera variante.
Si se desea, se pueden probar sucesivamente, retirando digitalmente las tarjetas anteriores sin sellar, o bien simultáneamente, de modo que el usuario pueda elegir la tarjeta que más le convenga.
Consejo 5: no te rindas, el futuro ofrece posibilidades insospechadas.
Debido al carácter digital de la tarjeta, en el futuro se podrá promocionar de forma más activa. A los usuarios que utilizan la tarjeta de forma irregular se les puede animar, en parte de forma automatizada, mediante notificaciones push,
También será interesante ver en detalle el tiempo de permanencia de las tarjetas entregadas o la duración media de su uso.
Todo esto y mucho más será posible gracias a la tecnología en un futuro próximo.
Así que, en este sentido, manténganse al tanto y comiencen con los primeros ensayos.
